Es una de las creencias más extendidas entre quienes quieren comprar una vivienda: «Tengo un contrato indefinido y un buen sueldo, así que no tendré problemas para conseguir una hipoteca».
Sin embargo, la realidad es muy distinta. Cada año, miles de solicitudes hipotecarias son rechazadas en España, incluso cuando el solicitante tiene un empleo estable y unos ingresos elevados. ¿Por qué ocurre esto? Porque los bancos no toman su decisión basándose únicamente en la nómina. Antes de conceder una hipoteca analizan el riesgo de la operación en su conjunto.
En este artículo te explicamos cuáles son los motivos más habituales por los que una entidad puede denegar una hipoteca y qué puedes hacer para evitarlo.
Tu nivel de endeudamiento es demasiado alto
Uno de los primeros aspectos que estudia cualquier banco es el porcentaje de ingresos que ya destinas al pago de otras deudas. Aunque tengas un salario elevado, si una parte importante ya está comprometida con :
- Un préstamo personal.
- La financiación de un coche.
- Tarjetas de crédito.
- Otros préstamos.
La entidad puede considerar que asumir una nueva cuota hipotecaria supone un riesgo. Como norma general, los bancos intentan que el conjunto de tus deudas no supere aproximadamente el 35% de tus ingresos netos mensuales, aunque este porcentaje puede variar según la entidad y el perfil del cliente.
No tienes suficiente ahorro y por eso te pueden denegar la hipoteca
Este es uno de los motivos más frecuentes. Muchas personas pueden pagar una cuota hipotecaria sin dificultad, pero no disponen del dinero necesario para afrontar la entrada y los gastos de la compraventa. En la mayoría de los casos, las entidades financian hasta el 80% del menor valor entre el precio de compra y la tasación de la vivienda habitual.
Esto significa que el comprador suele necesitar ahorros para cubrir:
- La parte no financiada.
- Los gastos asociados a la operación cuando correspondan.
No contar con ese ahorro puede dificultar la aprobación de la hipoteca.
Tu historial financiero genera dudas
El banco también revisa tu comportamiento como cliente. Aspectos como:
- Retrasos en pagos anteriores.
- Incidencias en registros de morosidad.
- Impagos de préstamos o tarjetas.
Puede influir negativamente en la decisión. Por eso es recomendable revisar tu situación financiera antes de iniciar la solicitud.
La tasación de la vivienda es inferior al precio de compra
Aunque tu perfil económico sea bueno, la vivienda también forma parte del análisis. Si la tasación resulta inferior al precio pactado, el banco calculará la financiación sobre el menor de los dos valores. Esto puede obligarte a aportar más dinero del p revisto o incluso hacer que la operación deje de ser viable. Por eso es importante estudiar este aspecto antes de que el proceso esté muy avanzado.
El banco considera que existe demasiado riesgo y por eso te pueden denegar la hipoteca
Cada entidad tiene su propia política de riesgos. Hay bancos que aceptan determinados perfiles y otros que los rechazan o ponen más condiciones. Por ejemplo:
- Trabajadores autónomos.
- Personas con cambios recientes de empleo.
- Contratos temporales.
- Compradores con ingresos variables.
Esto no significa que no puedan conseguir una hipoteca, sino que probablemente necesiten acudir a una entidad cuya política se adapte mejor a su situación.
La documentación está incompleta o contiene errores, otra razón por la cual te pueden denegar la hipoteca
Puede parecer un detalle menor, pero una documentación incorrecta puede retrasar o incluso bloquear el estudio de una operación. Entre los errores más habituales se encuentran:
- Nóminas desactualizadas.
- Declaraciones de la renta incompletas.
- Extractos bancarios que no reflejan toda la información necesaria.
- Datos que no coinciden entre distintos documentos.
Presentar correctamente toda la documentación ayuda a agilizar el proceso y transmite mayor confianza a la entidad.
Solicitas una financiación que no se ajusta a tu perfil
No siempre es posible financiar el mismo porcentaje que una vivienda. El importe solicitado debe ser coherente con: los ingresos, el ahorro disponible, la estabilidad laboral, el valor del inmueble. Cuanto más equilibrada sea la operación, mayores serán las posibilidades de aprobación.
Cómo aumentar las posibilidades de que aprueben tu hipoteca
Antes de solicitar financiación puedes tomar algunas medidas que mejoren tu perfil:
- Reducir deudas pendientes.
- Ahorrar una mayor cantidad para la entrada.
- Revisar tu historial financiero.
- Preparar correctamente toda la documentación.
- Solicitar un importe acorde con tu capacidad económica.
- Comparar distintas entidades, ya que no todas valoran igual una operación.
Una buena preparación marca la diferencia.