Si hace unos meses conseguir una hipoteca ya era un proceso exigente, la situación se ha complicado todavía más. Los últimos datos publicados por el Banco Central Europeo (BCE) muestran que la demanda de hipotecas por parte de las familias españolas ha caído con fuerza, mientras que las entidades financieras están aplicando criterios de concesión más estrictos y rechazando un mayor número de solicitudes.
A esta situación se suma un mercado inmobiliario con precios elevados, un euríbor que vuelve a generar incertidumbre y unos tipos de interés que han dejado de bajar al ritmo esperado. Todo ello hace que ahora sea más importante que nunca preparar bien una operación hipotecaria antes de acudir al banco.
¿Por qué los bancos están siendo más exigentes?
Las entidades financieras analizan continuamente la evolución de la economía para reducir el riesgo de impagos. Durante los últimos meses han coincidido varios factores que explican este endurecimiento:
- La incertidumbre económica internacional.
- Las tensiones geopolíticas que afectan a los mercados.
- La evolución de la inflación.
- Las decisiones del Banco Central Europeo sobre los tipos de interés.
- El fuerte aumento del precio de la vivienda.
Todo ello ha llevado a muchos bancos a revisar sus políticas de riesgo y a ser mucho más selectivos antes de aprobar una hipoteca.
Cada vez se rechazan más solicitudes hipotecarias
Según la Encuesta de Préstamos Bancarios del Banco Central Europeo, las entidades españolas reconocen que ha aumentado el número de solicitudes rechazadas. Esto no significa que ya no se concedan hipotecas. Lo que ocurre es que los bancos analizan cada operación con mucho más detalle. Ya no basta con tener un contrato indefinido o una buena nómina. Ahora también valoran aspectos como:
- La estabilidad laboral.
- El nivel de ahorro.
- La capacidad de endeudamiento.
- El historial financiero.
- El importe solicitado.
- La tasación de la vivienda.
- La viabilidad global de la operación.
Pequeños detalles que antes podían pasar desapercibidos ahora pueden marcar la diferencia entre una aprobación o una denegación.
El precio de la vivienda tampoco ayuda
Mientras conseguir financiación resulta más complicado, el precio de la vivienda continúa aumentando. La vivienda de segunda mano sigue registrando máximos históricos en muchas zonas de España, lo que obliga a los compradores a solicitar importes cada vez mayores. Esto provoca que muchas familias superen el nivel de endeudamiento que los bancos consideran recomendable, reduciendo así sus posibilidades de conseguir financiación. En otras palabras, comprar una vivienda no solo requiere encontrar el inmueble adecuado, sino demostrar que la operación es viable para la entidad financiera.
Entonces… ¿es imposible conseguir una hipoteca?
En absoluto. Lo que ha cambiado es la forma de afrontar el proceso. Muchas personas siguen presentando directamente su solicitud en un banco sin conocer previamente qué entidad puede adaptarse mejor a su perfil. El resultado suele ser una pérdida de tiempo y, en algunos casos, una respuesta negativa que podría haberse evitado con una estrategia adecuada.
Cada banco tiene políticas de riesgo diferentes. Una operación rechazada por una entidad puede resultar perfectamente viable para otra. Por eso, presentar la solicitud correcta en el banco adecuado puede marcar una diferencia importante.
Un asesor hipotecario no solo busca una buena oferta.
También analiza la operación antes de presentarla, detecta posibles problemas, prepara la documentación y selecciona las entidades que mejor encajan con el perfil del comprador. Esto permite presentar la solicitud con mayores garantías y evitar rechazos innecesarios.