Durante gran parte de 2024 y 2025, muchos hipotecados respiraron tranquilos gracias a la moderación del euríbor. Sin embargo, las últimas semanas han vuelto a encender las alarmas.
El indicador de referencia de la mayoría de las hipotecas variables en España acumula varios meses consecutivos de subidas y algunos expertos advierten de que podríamos estar entrando en un escenario más incierto para quienes dependen de este tipo de financiación.
La pregunta que muchos propietarios se hacen es clara: ¿Pueden volver los problemas para las hipotecas variables?
El euríbor vuelve a mirar hacia arriba
Después de meses de estabilidad, el euríbor ha retomado una tendencia alcista.
En mayo de 2026 alcanzó el 2,804%, su nivel más alto de los últimos 20 meses, impulsado principalmente por las tensiones geopolíticas y el temor a un repunte de la inflación en Europa.
Además, el Banco Central Europeo sorprendió recientemente con una subida de tipos de interés hasta el 2,25%, algo que no ocurría desde hacía casi tres años. Todo ello ha provocado que muchos analistas revisen sus previsiones para los próximos meses.
¿Cómo afecta esto a una hipoteca variable?
Las hipotecas variables están vinculadas al euríbor. Cuando este índice sube, las cuotas se encarecen en las revisiones periódicas. Aunque cada caso es diferente, los expertos estiman que muchas familias ya están empezando a notar incrementos en sus cuotas mensuales tras las últimas revisiones.
Y aunque no estamos viendo las tensiones de 2023, sí existe una mayor incertidumbre que hace apenas unos meses.
La preocupación vuelve al mercado hipotecario
Durante los últimos años, miles de personas apostaron por las hipotecas variables atraídas por unos tipos más bajos que los ofrecidos por las hipotecas fijas. Sin embargo, el fuerte incremento del euríbor cambió por completo la percepción del mercado.
De hecho, las hipotecas fijas han pasado de ser una opción minoritaria a convertirse en la modalidad preferida por la mayoría de compradores en España. Actualmente, más del 60% de las nuevas hipotecas se firman a tipo fijo.
¿Significa esto que las hipotecas variables son una mala opción?
No necesariamente. La elección entre una hipoteca fija, variable o mixta depende de muchos factores:
- Situación económica personal
- Capacidad de asumir posibles subidas
- Plazo de la hipoteca
- Perfil de riesgo del comprador
Lo que sí ha quedado demostrado es que una hipoteca variable exige estar preparado para escenarios cambiantes.
Qué pueden hacer quienes ya tienen una hipoteca variable
Si tienes una hipoteca variable, no significa que debas preocuparte automáticamente. Pero sí es recomendable revisar tu situación. Algunas opciones que pueden estudiarse son:
- Cambiar a una hipoteca fija: Una novación o subrogación puede permitir fijar una cuota estable y eliminar la incertidumbre futura.
- Revisar las condiciones actuales: Muchos propietarios desconocen si siguen teniendo una oferta competitiva respecto al mercado actual.
- Analizar la capacidad financiera: Es importante saber cómo afectaría una futura subida del euríbor a tu economía. Planificar siempre es mejor que reaccionar cuando el problema ya ha llegado.
Lo que estamos viendo desde Invexial
Cada vez más personas nos consultan para revisar si su hipoteca sigue siendo adecuada. La realidad es que no existe una respuesta universal. Hay clientes para los que mantener su hipoteca variable sigue teniendo sentido y otros que pueden beneficiarse de estudiar alternativas para ganar estabilidad.
Lo importante es analizar cada caso de forma personalizada y no tomar decisiones basadas únicamente en titulares o previsiones.
¿Qué podemos esperar durante los próximos meses?
A día de hoy, los expertos mantienen opiniones divididas. Algunas previsiones apuntan a que el euríbor podría mantenerse cerca del 2,8% durante lo que queda de año, mientras que otras esperan una moderación gradual a partir de 2027.
Lo que parece claro es que la etapa de bajadas continuadas ha quedado atrás y que la volatilidad ha regresado al mercado hipotecario